miércoles, 18 de enero de 2017

Invitando a la suerte

El otro día nos quedamos consternadas cuando, al entrar en unos de nuestros blogs asiduos de lectura, descubrimos que una compañera estaba atravesando un momento de salud muy delicado. No referimos a nuestra querida Inma Luna. Quizás todos no la conozcáis; nosotras en persona tampoco, y eso que es paisana, vecina de Sevilla para más señas. En su bitácora personal, Inma escribe del amor, de la amistad, de sus vivencias, su cotidianidad... A veces es pura poesía, otras se arranca en una denuncia, y muchas veces relata con su increíble gracejo natural, anécdotas imposibles que le ocurren a ella y sólo a ella. Pero como os contábamos al principio, Inma está delicada de salud, tanto como para estar esperando un riñón, necesita uno nuevo y con relativa urgencia... El tema de la donación de órganos es muy personal pero, entendemos que necesario, porque a todos nos puede tocar muy de cerca una situación similar a la que pasa nuestra amiga. Nosotras ya estamos en ello, y nos gustaría aportar nuestro granito de arena para invitar, a quien nos lee, a hacerse donante.  Inma, te deseamos fortuna en la consecución de tu nuevo riñón, y esperamos que estas herraduras que hoy hemos buscado especialmente para tí, te den esa suerte.





Foto


Foto


Foto


Foto

Además, nosotras como algo personal, rezaremos por que así ocurra... 

lunes, 16 de enero de 2017

Adaptarse a las circunstancias....

Hay veces que la vida te trae cambios, cambios inesperados y muchas veces desagradables. Y tienes dos opciones, no asumirlos y sumirte en la más profunda de la desesperación y compadecerte de tí mismo, o por el contrario, aprovechar las circunstancias para renovarte y sacar partido de ellas. Esto es muy fácil de decir pero dificilísimo de llevar a cabo porque, por lo general, esos repentinos giros de ciento ochenta grados vienen a bajar tu autoestima. Hasta que, en un momento dado, vuelves a coger las riendas de tu vida, muchas veces con ayuda de familiares y amigos, y vuelves a ser tú mismo pero con distinta coyuntura. Pues eso mismo le pasa a estos porta macetas. Han sabido adaptarse a las nuevas necesidades en nuestros hogares y lo han hecho de maravilla. Porque no sólo saben portar nuestra flora, también sustentan "naturaleza muerta" sin perder un ápice de su esencia y belleza.













Uy, se coló un lindo gatito..... Y vosotr@s... ¿cómo afrontáis los cambios?




viernes, 13 de enero de 2017

Sencillos y estilizados

Teníamos desde hace tiempo estos cabeceros para camas de 90 cms. La foto es malísima, pero es la única "del antes" que hay. Lua, amiga de la familia, buscaba dos de estas medidas para una habitación con sendas camas. Los nuestros, de lineas sencillas y estilizadas, le gustaron.


Necesitaban una buena mano de lija, y cada una se puso con uno.


Imprimación para asegurarnos un buen agarre de la pintura.


Y el tono elegido, beig antiguo, el mismo que empleamos para la camarera velador, pero esta vez aplicado directamente sin mezclar.


Desde el primer momento tuvimos en mente hacerle algún adorno a cada cabecero. Pensamos en varias posibilidades, hasta que una cobró más fuerza. Guardábamos un pequeño retal de la tela que empleamos en arreglar este costurero puf. Se trata de un tejido bastante grueso con motivos de gran tamaño.


Cortamos cuatro motivos diferentes y dos a dos, los fuimos cosiendo...


... y rellenando de algodón hasta formar un pequeño acerico o mini cojín.


Por último, deshilachamos los bordes un poco, y cosimos unas tiras de cuerda rústica en medio de uno de los lados.


Tras tres manos de color, una de barniz y otra de cera, los cabeceros lucen así de renovados.




Y con su detalle decorativo que creemos les da un toque diferente.



Por una cara...



Por la otra...


Esperando ser instalados en el dormitorio de Lua.



Y con este trabajo nos despedimos hasta el lunes que viene. ¡Esperamos que os guste!

¡Que disfrutéis del fin de semana!



miércoles, 11 de enero de 2017

¡Siempre por medio!

¡Todo está siempre por medio! Los juguetes de los niños, la ropa sin recoger, el pijama en el suelo del baño tras la ducha mañanera.... ¿Por qué porras nunca están las cosas en su sitio con lo fácil que es dejarlas en el lugar que le corresponden? ¡Si después es muchísimo más sencillo encontrarlas! Porque, aunque las tengan ante sus narices, "ellos" (esos "entes", descendientes o cónyuges, da igual, que conviven en casa...) nunca consiguen hallar lo que, previamente, han colocado en donde les ha parecido. Pero claro...., ahí está siempre mamá, la "localizadora" oficial de cualquier objeto que se precie de ser buscado. Y cuando lo haces, como buena madre que eres, ellos, "los entes", se quedan con los ojos como platos diciendo con los brazos abiertos y cara de asombro y admiración...  - ¡¡¡¿Dónde estaba?!!!  - ¡Pues donde tú, y sólo tú, lo has dejado, caramba! - Imposible... ¡si ya había buscado ahí?  - Decididamente, no habías buscado bien. ¡Si es que siempre vais a la carrera dejando todo por medio!

Pues nada, erre que erre.... Nosotras hemos optado por dejar por medio estos cuadros, pero por medio de las estanterías, se entiende, un lugar que podría parecer inapropiado, pero que da originalidad y belleza a las librerías que los acogen.















Y vosotros... ¿cómo lleváis las cosas por medio?


lunes, 9 de enero de 2017

¡Es tendencia!

El otro día, el padre de una de nosotras nos regaló un bote de cristal bastante grande, sabida nuestra afición por criar plantas en agua, pero después de ver lo decorativas que quedan grandes hojas sueltas o pequeñas ramas naturales en estos recipientes, nos propusimos hacernos con alguna...
-"¿Dónde vas con eso?" Preguntó, con cara de pánico, uno de nuestros hombres al ver a una de nosotras caminar hacia la terraza con las tijeras de podar en mano. En este punto hay que aclarar que, en ese balcón, este varón aterrorizado tiene un pequeño huerto urbano donde cultiva tomates, habas, zanahorias, calabacines... que luego fotografía emocionado y envía para "presumir" de cosecha. Es su santuario. Y nadie osa profanarlo. Hasta ahora. -"¿Que dónde vas con eso?", repitió a punto de la contorsión, -"A cortar algún ramajo", - ¿Ramajo?, - "Sí, alguna rama mona que sobre por ahí, ¡es tendencia!", - "Qué tendencia ni qué puñetas, ahí no se toca". Pero se toca, claro que se toca, entre otras cosas porque la intención no era desgraciar "la plantación", tan sólo hacernos con algún brote de esos que, además de los comestibles, crecen espontáneamente. Porque también tenemos tallos no identificados, nos nos privamos de nada. Como los de nuestra foto; éstos no están en su mejor momento, han perdido prácticamente todas sus flores por el frío... Pero, en primavera se ponen cuajaditos de pimpollos de un subido color malva. Sin duda, repetiremos la operación "poda" con ellos, en la próxima estación.





Foto




Flor

Por cierto ¿alguien sabe cómo se llama la planta de la que ha salido nuestras varillas ? Lo cierto es que nos encantaría conocerla, y esmerarnos, con conocimiento de causa, en su cuidado. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...