miércoles, 19 de julio de 2017

En el rellano...

¿La primera impresión es la que cuenta o las apariencias engañan? ¿Con cual de las dos frases os quedaríais? Dicen que nuestro cerebro está programado para sacar una rápida idea de algo o alguien sin demasiada información, pero... ¿esa idea será la correcta? Una de nosotras es bastante confiada y toma decisiones al respecto bastante rápido. La otra, por el contrario, prefiere analizar con prudencia antes de llegar a una conclusión. Pero sí, nos gustan las primeras impresiones, aunque luego cambiemos de parecer. La estética es parte importante para nosotras, ¡qué le vamos a hacer! Y aunque suene a superficial, rodearse de belleza hace que generes pensamientos y acciones positiva (aquí hacemos un guiño a nuestra querida amiga Ángeles, fan incondicional del Pensamiento Positivo). Y volvemos al principio... La primera impresión... Incluso en el acceso al hogar, te hace sentir ganas de entrar en él y comprobar que su interior tiene la misma belleza que ese rellano tan bien decorado. 














Y vosotr@s... ¿cómo lleváis la primera impresión?



lunes, 17 de julio de 2017

¿Cotorras por estos lares?

La primera vez que los vimos en nuestra ciudad sería hace unos ocho o nueve años,  dando un paseo familiar por el emblemático parque de Maria Luisa. Una mancha verde voladora captó nuestra atención, para dejarnos boquiabiertas al descubrir que se trataba de un loro: ¿loros en Sevilla?... Mas tarde nos enteramos de que eran cotorras, pero, al ser completamente profanas en temas "pajariles", bicho volador, verde y azul, con alas y cola larga: loro para nosotras. El segundo contacto con estas exóticas aves se produjo cuando una de nosotras se mudó a su nueva casa. En el pequeño jardín que da a su dormitorio hay un níspero enorme que se cuela hasta su balcón. Cada primavera, una pareja de estos alados se traslada al árbol para dar cuenta de todos y cada de los frutos maduros. La primera vez que los vimos dando cuenta de su festín, fue todo un espectáculo; toda la familia acudió a observarlos, muy quieta y en silencio, para que no se fueran espantados. Después de cinco años llegando en la misma estación, ni nosotros ni ellos nos asombramos ni asustamos; convivimos pacíficamente y en armonía mientras una tiende la ropa y los otros se alimentan. Pero esta idílica relación, resulta que es un problema más allá de las fronteras del níspero, y es que estos simpáticos animales se han convertido en una plaga que amenaza nuestro ecosistema, y el de muchas otras ciudades y campos españoles, por lo que hay que comenzar a controlar, muy seriamente, su población... Y, aunque entendemos sobradamente los motivos, no deja de darnos mucha pena, pues esta simpática "avechucha" fue siempre el animal decorativo favorito de una de nosotras. Nos hacemos eco del post publicado por nuestra amiga Carmen, del blog "Con actitud y media" en el que nos habla de que toda acción tiene su reacción: el hecho de soltar en su día (por diversión, porque molestaban en casa..., a saber), una pareja de cotorras, está teniendo gravísimas consecuencias para nuestra fauna y flora. ¡Más nos habría valido tenerlas tan sólo decorando!














Ahora que el estilo "Urban Jungle" está de máxima actualidad, estos animalitos con plumas cobran el mayor de los protagonismos acompañando a plantas y fibras naturales, ¿no creéis? Pero, eso sí, en cualquier versión decorativa, salvo que hagamos un uso responsable de ellos como animal de compañía.


viernes, 14 de julio de 2017

Hallazgo callejero

Encontramos este chachivache, del que desconocemos su función, en uno de nuestros paseos por el barrio y los ojos nos hicieron chiribitas.... ¡Qué madera tan chula? ¿Qué sería esto? ¿Nos lo llevamos? !Ya le buscaremos algún uso! Y así que nos lo trajimos al taller.


Tras un buen fregoteo, le dimos una capa de pintura a la tiza color turquesa (un resto de un color que no hemos logrado volver a conseguir, muy a pesar nuestro, porque es un tono que nos encanta).


Después de esperar su tiempo de secado, utilizar el taco de lija fue la siguiente labor. Dejamos a la vista, con suavidad, parte de la madera de nuestro artilugio, marcando, sobre todo, las aristas.


Una buena capa de cera dio luminosidad, aroma y suavidad al trabajo, que fue rematado con un par de cáncamos...


..., con los que lo colgamos en la pared, tal que así...


Y llegó el momento de quitaros la intriga. ¿Qué hemos hecho con nuestro hallazgo callejero? Pues aquí lo tenéis...



Un original toallero que haría las delicias de cualquier baño vintage, ¿no os parece?

Aunque nosotras vamos a darle otra utilidad. Nos servirá para lucir los hermosos retales de tela que guardamos en el taller para pequeños tapizados. ¡Nos encanta el resultado!



Y con este reciclaje tan frugal nos vamos a casa de Marcela Cavaglieri a comprobar que tant@s artistas no dejan de sorprendernos cada fin de semana con sus ideas e imaginación. ¡Venid con nosotras!



¡Feliz fin de semana!

miércoles, 12 de julio de 2017

Mosquiteras que velan tu sueño...

Nos encantan los vestidos de novia... En realidad, casi todas las mujeres hemos fantaseado alguna vez con cómo sería nuestro traje ideal para ese acontecimiento. Nuestras hijas, sobre todo una de ellas, y a pesar de su juventud, imagina a veces cómo querría lucir ese día, e incluso qué flor llevar en su ramo nupcial... Y nosotras, que ya vivimos ese momento, alguna vez, en nuestras charlas de taller, hemos caído en la tentación de pensar cómo nos habríamos ataviado con los gustos y la estética de ahora. Para empezar, ambas coincidimos en cambiar de peinado; sustituir nuestros clásicos moños de antaño por un semirecogido con la melena suelta y ligeramente ondulada, para seguir con un velo más ligero que, más que arroparnos, nos acompañara... Romanticonas que somos, en eso no pasan los años por nosotras... De ahí que nos gusten tanto las mosquiteras; pocos elementos decorativos pueden resultar tan evocadores y soñadores como este tejido sobre la cama. De la misma manera que no hay vestido más delicado y favorecedor para una mujer que el de novia. Y ambos con el blanco por bandera. Hoy queremos mostraros otras formas de lucir esos "velos" que vigilan nuestros sueños; suavemente anudados, creando un juego de volúmenes sugerentes y, a veces, sorprendentes, que convierten el hecho de ir a la cama en un momento casi mágico.




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¿Tenéis alguna mosquitera en casa que vele vuestros sueños? 



lunes, 10 de julio de 2017

Enmanuelle y el pavo real

A ver cómo enfocamos este post.... El nombre ya nos da una mijita de corte... ¿La recordáis? Era una chica flacucha y de pelo corto, algo casquivana, personaje principal de unas cuantas películas eróticas de la Francia de los 70.  Al parecer (nosotras no podemos dar fe de ello, que conste), esta muchacha hizo las delicias de muchos en esa época, en cuanto a fantasías sexuales se refiere, pero lo que nos importa a las dos de este famoso film es el aspecto decorativo, ya sabéis. Y es que Enmanuelle popularizó la llamativa Silla Peacock, creada por Hans J. Wegner en 1947. Ese hermoso y exagerado respaldo, que recuerda muy mucho a la impresionante cola de un pavo real ,se convirtió en un icono del diseño, pero sin duda, la película llevó a más altas cotas de popularidad a este emblemático asiento. Nosotras, de momento, nos conformamos con una miniatura, que los excesos, en todos los sentidos, no van con las buenas formas.













¿Qué os provoca esta original butaca? Tenéis alguna versión en casa?



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